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martes, julio 30, 2013

Didgeridoo en Devil's Gullet

Aquí un vídeo tocando el didgeridoo en un lugar sagrado aborigen en tasmania, Devil's Gullet.

El didgeridoo que utilizo es un mi/fa que compré en Bali con madera de eucalipto de Timor Oriental.

Lo dejé con su hermano do en Warburton, Victoria. ¡Ay, cuánto os echo de menos...!

Mucho amor.

miércoles, febrero 13, 2013

martes, julio 31, 2012

Repasseado en Warburton

Nas, aquí os dejo un vídeo de los talleres de danzas europeas que estoy montando en Australia. Besos.

lunes, junio 25, 2012

Un Nuevo Mundo

Salgo de la ciudad, panel de abejas sin miel ni abejas, donde he permanecido seis días rastreando el latido sordo de mi conciencia agnóstica. Un poco de busking, un poco de programación, mucho de ansia por salir de allí y frustración por buscar lo que viene y no aceptar el momento presente. Me dirijo al campo, a Warburton, parada intermedia de tres días  antes de entrar a servir en un centro Vipassana en Woori Yallock.

No se puede decir que no tenga expectativas. Voy a un pueblo en medio del bosque, de couchsurfer a casa de una chica de mi edad madre de dos niños preadolescentes. Mi ideal son unos alrededores frondosos, con vegetación abundante por donde dar largos paseos y sosegar el alma; una casa de madera acogedora donde descansar y leer tranquilamente sorbiendo una taza de té junto al fuego; y un ama de casa comprensiva y cariñosa a la que poder amar estos días. Y a la que regresar cuando termine el curso, y pasar quizás unas cuantas semanas mientras espero a la nena y encamino un trabajo de desarrollo que voy a hacer a medias con Mikel.

Descendiendo un escalón del ideal soñado, y siendo más realistas, encontrar una madre amorosa con quien compartir arrullos y cama, aunque no quimérico, si es bastante utópico, pero al menos los alrededores bucólicos y la casa acogedora serían muy bienvenidos por mi parte, y aunque sólo los alrededores me inspiraran paz ya me daría por satisfecho. Si no, pues lo que ya me ha sucedido muchas veces, si te quejas no disfrutas lo bueno que hay, cuando se cierra una puerta se abren otras diez, y no llores cuando se oculte el sol porque tus lágrimas te impedirán ver las estrellas.

Así que a ver qué pasa.

martes, abril 24, 2012

Fuera de Mí

Hoy ha sido un día tranquilo, me lo he pasado en casa. He practicado un poco el no hacer nada. En realidad sí que he hecho algo (he estado leyendo, he dormido, cocinado, he tendido la lavadora y recogido la ropa que ya estaba seca...), así que no se puede decir que haya practicado realmente el arte de no hacer nada. Y, sin embargo, me siento como si realmente no hubiera aprovechado el tiempo.

Debe ser que, aunque ya llevo tres años de viaje y parcialmente alejado del mundo moderno (parcialmente porque de vez en cuando vuelvo a España y doy algún curso) sigo sin quitarme de encima la sensación de que, si no hago algo provechoso, estoy perdiendo el tiempo. Muy interesante, porque en estos momentos realmente no NECESITO hacer nada para subsistir. Tengo dinero ahorrado, vivo en casa de la nena sin pagar alquiler, y de vez en cuando toco en los mercados del fin de semana para compensar en parte los gastos del día a día. Y, sin embargo, no sé, parece que si me paso el día leyendo, no me siento del todo bien.

Hablando de leer, estoy leyendo un libro del que seguramente habréis oído hablar, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami (por cierto, gracias Libo por regalarme el Kindle; cuando lo recibí no lo valoré en su justa medida, y ahora me parece un aparato súper útil). A los escritores japoneses se les va la olla mogollón. El pasado verano me leí otro de otro autor, Paprika, de Yasutaka Tsutsui, un libro de ficción sobre una doctora que utilizando una tecnología muy avanzada trataba a sus pacientes introduciéndose en sus sueños e interaccionando con ellos, y a mitad del libro (quizás algo más adelante) ya comenzaban a suceder cosas absurdas. Pero éste que me estoy leyendo parecía serio (bueno, en rigor no se puede decir que no lo sea), todo bastante normal al principio, con alguna extravagancia que otra (atribuible supongo a la tradición y cultura japonesas, como la importancia que le dan a los adivinos y a las predicciones de futuro) y ya está empezando a mezclar los sueños con la realidad.

Pero me está gustando bastante, ahora mismo me tiene enganchado. Además, estoy en la parte en la que el protagonista se pasa dos días en el fondo de un pozo, mezclando realidad con imaginación, y reflexionando sobre los acontecimientos tan extraños que le están sucediendo en esos días. Y supongo que me he sentido un poco como él, un poco a verlas venir, un poco fuera de mí, viviendo la realidad como una película, o, como dice la princesa, como un juego en el que de vez en cuando echas una moneda y esperas a ver qué es lo que la vida te ofrece.

Estoy ahora mismo en el 19 de Tory St. esperando a ver si viene alguien al que ofrecerle el taller semanal de Danzas Europeas Tradicionales. La semana pasada estuvimos sólo la nena y yo. Hoy ella tiene trabajo y ya me ha dicho que no va a venir, así que probablemente esté sólo yo. En mi película. En mi videojuego.

viernes, abril 20, 2012

Taller de danzas europeas en 19 Tory St

Os dejo esto por si alguno andáis cerca de Wellington en los próximos meses. Si pulsáis sobre la imagen tendréis más información.



Saludos.

viernes, junio 18, 2010

Optimismo Atávico

Destino Darwin, atravesando el desierto Australiano, ya llevábamos 900 kms...



Destino: Darwin


Optimismo atávico

martes, septiembre 29, 2009

Contactos y Relaciones

Como algunos sabréis por esta entrada, durante mi estancia en NZ pasé un par de semanas en Owaka, en la granja de una familia muy feliz de nombre Los Dreavers (caray, suena a serie de libro juvenil). También sabréis que anduve de viaje mes y medio por Australia con una chiquita española afincada en Wellington a la que por aquí llamamos la nena. Bueno, pues una amiga de la nena ha ido a hacerle una visita a NZ, y ni cortas ni perezosas se han alquilado una furgoneta y se van a recorrer las dos islas en 20 días. Y el primer lugar que han visitado ha sido Los Catlins, donde han permanecido unos días con los Dreavers. Os dejo una foto de tan feliz acontecimiento.


la nena y judit con los dreavers


De izquierda a derecha, Judit, La Nena, Sam, Kaitlyn, ¡MATHEW!, Stu y Jackie.

Salu2 a tod@s.

domingo, agosto 16, 2009

Let It Flow

Estoy con la nena en Ayton, haciendo un wwoofing en medio del rainforest, a cinco minutos de una playa donde nunca hay nadie, sólo cocodrilos, pero si nadas por el medio no hay peligro, únicamente si te vas hacia la derecha, donde desemboca el río. Estamos durmiendo en un hut en el que las paredes son mallas, así que por las noches escuchamos todos los sonidos de la selva: cacatúas, monos voladores, maleza que se mueve por cualquier tipo de animal... a saber, normalmente son lagartijas, wallabies o pájaros que son como gallinas salvajes, pero puede ser cualquier cosa. Afortunadamente tenemos mosquiteras en la cama, ya nos acribillan lo suficiente los insectos durante el día como para preocuparnos de ellos también en sueños.

El Rainbow fue una pasada. El sitio era un paraíso, me monté mi chiringuito al principio, al lado del río, con un cover que me dejó Emamei y que colgué entre cuatro ramas. Dormíamos viendo las estrellas, y cuando se levantaba viento la luna llena nos iluminaba. ‘¡Apagad esa luz!’, decíamos entre risas. La nena me dice que echa de menos esas mañanas, cuando se despertaba con la luz del sol y yo ya tenía el fuego hecho y el café preparado. Luego nos dábamos un baño y nos íbamos al healing circle para hacer algo de yoga o nos quedábamos charlando con Cindy o con alguno de los vecinos.


casita en el rainbow en tablelands

Al final tardé ocho días en llegar desde Gosford. Eso de dejarse llevar es lo que tiene, te dejas, te dejas, y acabas el cuarto día en Toowoomba, inland, en un hostal de 50$ la noche y preguntándote qué cojones haces tú allí. Claro que ese mismo día un chaval que me llevó hasta Ipswich me invitó a comer en un Sizzle (pagas el plato principal y de lo demás comes lo que quieras) y me regaló unos noodles, así que lo comido por lo servido. Al día siguiente me paró un policía para decirme que hacer autostop en Australia era ilegal, y luego se puso a contarme sus viajes por Europa y por todo el país en moto. Hace un mes había estado en Nepal. ‘¿Cuál?’, le pregunté yo, ‘¿el norte o el sur?’. Me miró extrañado y luego sonrió. ‘¡El polo no, Nepal!’. Al final me aconsejó coger un autobús de vuelta a Brisbane y hacer autostop desde allí, que era más fácil. ‘Pero ya sabes’, sentenció, ‘you can get a ride or you can get a fine’.

Ese mismo día el último ride me lo hizo un ingeniero industrial que vivía con su familia en Gympie. ‘Yo nunca he necesitado hacer autostop porque siempre he tenido coche’, me decía, ‘pero siempre recojo a la gente porque sé que mis hijos un día necesitarán a alguien que les recoja. Mi mujer se pone nerviosa, me dice, no pares, no pares. Yo me río y le digo, pero mujer, qué nos va a pasar, si son unos chavales’. Como su familia estaba visitando a su suegra me llevó a su casa en el campo y luego se fue a cenar a casa de unos amigos no sin antes descongelarme unas chuletas de una de sus vacas, abrir una botella de vino y dejar la bañera/spa con agua caliente para relajarme antes de de cenar. ‘Si necesitas lavar ropa aquí tienes la lavadora y el detergente’, dijo antes de irse. Esperando que se llenara el baño, sentado en el suelo del salón, con una copa de vino blanco en la mano y viendo Los Simpson me vino a la cabeza una frase que últimamente me ronda mucho: qué dura es a veces la vida del vajero.


rana mimetizada


La nena se vuelve a Wellington en septiembre, y yo he quedado en Bangkok con la xina el 22 de agosto. La nena quiere ir a Darwin antes de volverse, yo también pero desde aquí hay 2.000 kms, más o menos lo que me hice desde Gosford hasta el Rainbow, pero es que además no encuentro ningún billete barato de Darwin a Thailandia, y sí que lo encuentro desde Brisbane. Así que estamos pensando en separarnos, a ella le da pena porque dice que está muy bien conmigo, pero acepta las cosas como vienen y como se van. El 5 de agosto aproximadamente dice que comienza el hitchhiking hacia Darwin, yo lo comenzaré hacia Brisbane, allí tengo un par de wwoofings interesantes. Pero bueno, decidiremos en el momento, para qué preocuparse ahora si las circunstancias cambian continuamente, y tengo aún tiempo de sobra para comprar el billete a Bangkok. La marquesa dice que se va a Brisbane a principios de agosto, otra razón más para acercarme por allí.

El sábado encontré una combinación desde Darwin por 180€ pasando por Singapur, así que me voy para Darwin. Entremedias hemos pasado cinco días de couchsurfing en Cooktown, y hemos viajado a Alva Beach para hacer un par de inmmersiones en el SS Yongala. Ahora estamos en una estación de servicio en Chartres Towers preguntándole a los camioneros si alguno tira hacia el oeste. Bueno, yo estoy escribiendo, les pregunta la nena, que para eso es más graciosa. De momento todos van para Brisbane o Townsville. Pero no tenemos prisa. Just let it flow.

sábado, agosto 08, 2009

Armada Española

Esta foto apareció el miércoles pasado en el Cooktown News.

Lo que no dice es que éramos los únicos 'dancers'.


dando la nota en cooktown

domingo, junio 28, 2009

2.800 kms en autostop

El viernes comence mi camino hacia el rainbow gathering en watsonville, queensland. Ese dia me cogieron 4 coches que me hicieron 352 kms. Ayer empece a las 6 y media de la manyana, con tres rides que me llevaron 406 kms. Hoy hago un pequenyo descanso, me voy a acercar a Currumbin Valley, al mercado, a ver si hago algo de pasta, y luego sigo mi camino. Ya solo me quedan 1.872 kms. Voy sin prisa, pero sin pausa. Y aqui en Australia es mucho mas jodido que te pare un coche que en Nueva Zelanda

Os dejo un mapa de lo que llevo hecho y lo que me queda. Pulsando en el enlace de abajo podreis hacer un zoom para verlo con mas detalle.



Pulsa en este enlace para visualizar el mapa con mas detalle

Valkyria

Cada vez que veo un arcoiris me acuerdo de ti.

Mas veo muy pocos arcoiris, desde que te fuiste.

lunes, junio 08, 2009

Help Yourself

He vuelto a Wellington para tocar en el concierto que organizó Joe. La actuación transcurrió sin pena ni gloria, la gente aplaudía cuando paraba de tocar, pero más creo yo porque de repente no había sonido y algunos amigos aplaudían y vitoreaban, y como todo el mundo estaba de buen rollo pues se dejaban llevar. Lo lógico si toco el penúltimo, sólo con el didgeridoo y los shakers y entre bandas que nos hicieron movernos como posesos (una banda latina, otra gypsie balkan, otra afrobeat...). Pero todo siempre merece la pena, me gustó tocar con micro, me gustó tocar delante de gente (voy recuperando las tablas, que ya casi no me acuerdo de mi época de estrella del rock), alguno hubo que escuchó y se dio cuenta de lo versátil que puede ser un didgeridoo. Al final no existen buenas o malas experiencias, sólo experiencias. Está en nosotros sacar algo positivo de ellas. Todo está en nuestra percepción. Si te doy una bolsa de pipas, puedes decir, vaya mierda, las pipas hay que pelarlas, qué coñazo. Si le doy esa misma bolsa a un muerto de hambre, no habrá ninguna queja. La acción es la misma, la percepción es distinta.

Lo mejor del fin de semana fue sin duda el reencuentro con la marquesa. Sigue bien, y se iba ahora a hacer un retiro vipassana de diez días, uno de esos en que no puedes hablar, ni escribir, ni leer, ni llevar tu propia comida. Creo que tampoco puedes tener contacto visual, así que le dije que si se cruzaba con alguien y ese alguien miraba hacia el suelo, le estaba queriendo decir “I’m disabled!!!”, una broma particular, sacada de IT Crowd. Se echó a reír y me dijo que era un cabrón, que ahora cuando se cruzara con alguien durante el retiro se iba a descojonar, y que eso no era serio.

He estado tentado de irme con ella, pero es en Northland, de donde acabo de venir, y no me apetece estar de nuevo dos días a dedo, sin garantías de llegar a tiempo. Así que me quedo en Wellington una semana y el lunes o el martes me cojo el avión a Sydney. Igual en un par de años vuelvo para el hangi en los Catlins. Igual entonces vengo antes, en Noviembre o Diciembre, para pillar la primavera, compro una furgona con kayak y tabla de surf en Auckland, y cuando me vaya la vendo. Igual vengo con la Xina.

Hoy me he venido a correr con Shamira a la playa. Joe me ha dejado sus zapatillas, que son una talla 43 cuando yo uso una 39-40. Son cómodas pero me han salido un par de ampollas en la planta de los pies. Shamira se ha vuelto a casa corriendo, porque tenía una reunión, yo he aprovechado y me he quedado por aquí, con la excusa del cansancio y las heridas en los pies, escuchando el mar y escribiendo este post. Todo es una cuestión de percepción.

viernes, junio 05, 2009

Jugando con la luna


Luna llena, luna bella
que cabalgas a mi vera.
¿Traes noticias de mi amada,
de mi dulce compañera?


jugando con la luna