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domingo, mayo 11, 2014

De tan blanca

De tan blanca
tu música me deslumbra
y no percibe mi lengua
sino silencios.

domingo, mayo 04, 2014

Estrella

Estrella,
luciérnaga de sueños inalcanzables,
posa tu luz lejana
en mi frente.

domingo, abril 27, 2014

Enciende la candela

Enciende la candela
en mitad de este páramo helado,
tú que conoces
el frío que me habita.

domingo, abril 20, 2014

Desvestir a la palabra

Desvestir a la palabra
de su carne
y fabricar puntas de flechas
con los huesos,
es oficio al que aspiro.

domingo, abril 13, 2014

Llorar

Llorar,
hasta que las lágrimas
se fundan en mi rostro
para que no las adivines.

domingo, abril 06, 2014

Al sol

Al sol
piel de yunque,
espuma
en la soledad de la noche.

miércoles, octubre 30, 2013

El tiempo perfecto

Las horas se condensan
en el techo de la habitación
y caen sus gotas
sobre nosotros.

La imagen se forja en mi memoria
y ya no existen tus ojos,
llenos de presente,
en el indómito futuro
que edificamos sin cimientos.

martes, octubre 15, 2013

Limones

Me irritas
cuando traes limones secos
que me evitan
necesarios tragos agrios.

lunes, julio 22, 2013

El tiempo perfecto

Las horas se condensan
en el techo de la habitación
y caen sus gotas
sobre nosotros.

La imagen se forja en mi memoria
y ya no existen tus ojos,
llenos de presente,
en el indómito futuro
que edificamos sin cimientos.

viernes, febrero 15, 2013

El secuestro de la estatua ecuestre

 Una grúa avanza por la calle solitaria
      —la escoltan sirenas que rasgan las sombras—
y alcanza la plaza donde mora el dictador derrocado
por la parca inmisericorde y el olvido.
Es la mejor hora para arrancar avisperos
aunque hay guantes de policía
por si hace falta consolar nostalgias.
Cuatro operarios indiferentes
cruzan con eslingas la estatua ecuestre
que pronto se eleva por los aires
con un solemne redoble de motor.
(alguien sonríe ante la desproporción
de los testículos del animal y la cabeza del dueño).
La imagen es casi cómica:
               el caballo parece asustado en un último relincho
               y el jinete un muñeco indefenso ante el vaivén.
Un camión se lleva, bajo el anonimato de una lona,
al que durante años ha presidido la nación y la plaza.
Se le condena, según sentencia judicial, a cadena perpetua
en el rincón más apartado del almacén del museo municipal.
El silencio regresa con el repartidor de periódicos.
El muchacho despeja sus fosas nasales
con el intenso olor a desinfectante
de los aspersores que riegan el jardín
al pie del pedestal vacío.

 

Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en Versos del insomnio. Ed. Letras Cascabeleras A.C., 2012

jueves, enero 31, 2013

Susurros

Por los laberintos que preceden al alba
las palabras se afilan y penetran como estiletes
en la carne ablandada por el alcohol y las horas.
Buscan detrás de la fachada,
con la violencia de un yonqui en pleno mono,
hasta que hallan escondido, en el fondo de una caja,
un secreto que tirita de miedo
ante una hebra de luz.
Una vez arrancados los visillos,
las promesas se licuan y vierten
por los sumideros
sin que el cobijo de unos besos
calme el corazón arrepentido.

Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en Versos del insomnio. Ed. Letras Cascabeleras A.C., 2012

martes, enero 15, 2013

Camiones de la basura

 A las dos de la madrugada
los camiones de la basura
fumigan el silencio
con el rugido metálico de sus tripas.
Los contenedores derraman
la fiesta de las margaritas deshojadas,
las fotografías rotas en color sepia
y las barras de carmín vacías.
Antes del amanecer
los camiones vomitan
sobre los residuos
del día anterior
y del anterior
y del anterior
y del
a
n
t
e
r
i
o
r

Los inmensos montones palpitan
y forman un archivo desordenado de recuerdos
donde escarban, sin pudor, los rapsodas.
 

Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en Versos del insomnio. Ed. Letras Cascabeleras A.C., 2012