sábado, septiembre 12, 2009

Llovía Cuando Viniste, Llueve Cuando te Vas

Es cierto: en los tres días que pasé en Bangkok antes de ir a recogerte al aeropuerto no había caído ni una gota, y fue subirme al autobús y comenzar a llover. 'Me recuerda a Caracas', decías en el taxi que nos llevó al Overstay. Y hoy, intentando recuperar algo del sueño que no tuvimos anoche, vuelvo a escuchar el sonido del trueno y de las gotas de lluvia que caen sobre Bangkok.

Es difícil encontrar una persona con la que complementarse tan bien como contigo. Y si cambias la palabra 'persona' por la palabra 'chica' las probabilidades decaen espectacularmente. Me estoy viendo en estos meses con muy pocas ganas de conversación, pero es que no me encuentro con nadie con quien me apetezca compartir una sonrisa, una mirada, una caricia. Por otra parte agradezco el poder disfrutar de nuevo de mi soledad, porque entre la nena y tú he pasado dos meses disfrutando cada momento en compañía. Alargo mi brazo para encontrarte y resguardarme en tu calor, pero esta lluvia trae como mensaje implícito que eso no va a ser posible en mucho tiempo. Pero da igual, cuando vives el momento el tiempo no existe, se diluye en forma de regalos continuos e inesperados. Y aunque ahora msmo ya estás en Madrid no me has abandonado, estás en la lluvia, en la bandana que me dejaste como recuerdo, en el olor de la comida 'mai aö nöa sat' que siempre nos acompañaba por las calles de Bangkok.

2 comentarios:

alfonso jesus dijo...

Hola Kike como andas , ya veo que no paras y no te da tiempo a aburrirte ni a parar de pensar .
Eres un crack .
besitos de susana ( hermana de David ) y de Suso ( que te espera para otra cena con sobremesa )
Cuidate

Desire dijo...

Tú aún estas conmigo en la varita magica que apareció en mi mochila días despues de haberla vaciado.

Te quiero inmenso.