lunes, diciembre 24, 2007

Me gusta creer en la Navidad

Lucas 2,1-14.
En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen. José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: "No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!".

5 comentarios:

merteuil dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
merteuil dijo...

Yo no creo en la Navidad.
Hace muchos años era el Scrooge de la Navidad, siempre refunfuñando porque se acercaba la mierda de la Navidad. Luego se me pasó el papel de cascarrabias y pasé al de la aceptación de esa realidad; el que crea en la Navidad que la celebre y el que no, pues no. Y me he quedado en el papel de la practicidad, en el de reivindicar que esos días de fiesta cada uno se los coloque según sus creencias religiosas. Y que los agnósticos los celebremos cuando mejor le venga a nuestro cuerpo. Je!
En los últimos curros que he tenido lo he comentado con jefes y compañeros y siempre me han tomado por el pito del sereno. Algún día tendré un curro en el que acepten mi propuesta y yo trabaje en Navidad y pueda elegir ese puente cuando quiera.

Miranda dijo...

Jo, me encanta ver que alguien apela al verdadero significado de esta fiesta. Los judíos celebran Hannuka para celebrar la victoria de los macabeos sobre el ejército helenístico. Se sabe que antes de Alejandro el Magno, ya estaban los judíos pululando por oriente, y aunque el magno alejandro los respetó, no así sus descendientes por lo que se lió lo de siempre, los judíos intentando que los dejen vivir y adorar a su Dios. ¡Qué tarea! Los judíos estuvieron antes que los romanos, etc, etc y creo que sus magníficas escrituras influyeron mucho en los pensadores griegos y romanos posteriores. Esto es una simple opinión. Pero incluso en la politeista Grecia se creía en el Hado, el hacedor de todo.

malabarista infernal dijo...

Con todo el respeto, dejo una entrevista muy interesante a uno de los curas de la corriente crítica de la iglesia.

http://www.pensamientocritico.org/
guimug1207.html

Un saludo

Ricardo dijo...

Yo soy ateo, pero siempre he dicho que me gusta la "navidad". Me gustan estas fiestas porque es la única época del año en la que se juntan todos mis amigos en Badajoz (y yo con ellos, claro). Me gustan porque este año he tenido 18 días de vacaciones (lo bueno de dedicarse a la enseñanza) y además para mí la celebración importante es el cambio de año. En realidad lo que pasa es que me gustan las fiestas en general :D. Eso sí, intento no ser excesivamente consumista, aunque creo que sí gasto más que el resto del año, pero no mucho más. Feliz año a tod@s.